<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>aficionados – Blog 360TT</title><link>https://blog.360tt.com.br/es/tags/aficionados/</link><description>Desmitificando el tenis de mesa: lo que se ve por ahí es solo la punta del iceberg. Aquí, materiales, técnica, entrenamiento y táctica explicados con método.</description><generator>Hugo -- gohugo.io</generator><language>es</language><lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 16:43:00 -0300</lastBuildDate><atom:link href="https://blog.360tt.com.br/es/tags/aficionados/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Hay muchos lugares adonde ir (literalmente o no)</title><link>https://blog.360tt.com.br/es/2026/04/14/hay-muchos-lugares-adonde-ir-literalmente-o-no/</link><pubDate>Tue, 14 Apr 2026 16:43:00 -0300</pubDate><guid>https://blog.360tt.com.br/es/2026/04/14/hay-muchos-lugares-adonde-ir-literalmente-o-no/</guid><description>
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Para quien no sabe adónde va, cualquier camino sirve&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa cita de Lewis Carroll en &lt;em&gt;Alicia en el País de las Maravillas&lt;/em&gt; data de 1865 (!!!), y por desgracia la usan mucho los hoy famosos supuestos gurús del pensamiento moderno, vendedores de cursos para vender cursos, y todos los que vienen detrás. Y sí, también por desgracia, están en todas partes. Incluso intentan plantear distintos objetivos, pero al final, por lo general, convergen en apuntar hacia una &amp;ldquo;gloria fascinante&amp;rdquo; o una &amp;ldquo;felicidad embriagadora&amp;rdquo;. Y ojo, no hay nada de malo en buscar realmente algo de eso, ¿OK? Pero lo que defines como destino no solo puede no tener ningún sentido, sino volver miserable tu camino y, en el peor de los casos, hasta empezar a hacerte &lt;strong&gt;odiar tu pasión&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes que nada, no voy a correr el riesgo de ser uno más de los &amp;ldquo;genios&amp;rdquo; que mencioné arriba: no tengo ninguna ciencia ni fórmula que traerle a nadie. La mayor parte de lo que está aquí (y lo que sea que traiga en cualquier momento) tiene que ver con lo que &lt;strong&gt;ME&lt;/strong&gt; pasó a mí, desde la experiencia de uno más de la mayoría de ustedes, aficionados que practican este deporte con todo el corazón, hasta el punto de que se fusiona con su personalidad. Y cuando no &lt;strong&gt;ME&lt;/strong&gt; pasó a mí, es fruto de vivencias con incontables personas (de principiantes a profesionales) que se cruzaron en mi camino y sufrieron estos cuestionamientos e inquietudes. No significa que haya algo malo (o bueno) si estas cosas nunca te pasaron por la cabeza. Pero puede pasar en algún momento, ¡y si no pasa, mejor aún!&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;TL;DR:&lt;/strong&gt; el riesgo de atar tu identidad al &lt;a href="#el-peligro-del-resultado"&gt;resultado&lt;/a&gt; es que nunca controlas al rival, y nadie &lt;strong&gt;es&lt;/strong&gt; un resultado: solo &lt;strong&gt;está&lt;/strong&gt; en él. Entre el &amp;ldquo;profesional&amp;rdquo; y el &amp;ldquo;recreativo&amp;rdquo; hay &lt;a href="#el-peligro-de-los-extremos"&gt;mucha gente en el medio&lt;/a&gt;, y por eso el club, el entrenador y los compañeros no siempre te dan lo que quieres. Más útil que preguntarte adónde llegar es preguntarte &lt;a href="#camino-destino-espejo-y-ventana"&gt;qué te gusta hacer en el camino&lt;/a&gt;, exigirles menos al &lt;a href="#comprar-un-auto-en-la-carnicer%c3%ada"&gt;club y a los compañeros&lt;/a&gt; y recordar que tienes &lt;a href="#s%c3%a9-bueno-contigo-mismo"&gt;el derecho de ser feliz con el deporte&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;h2 id="el-peligro-del-resultado"&gt;El peligro del resultado&lt;a href="#el-peligro-del-resultado" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Obviamente, todo deporte tiene que ver con ganar o perder, y más obvio aún, todos juegan para ganar. El efecto de eso, visto de manera saludable y controlada, es esencial en el deporte, en la vida y en la sociedad. Hasta ahí, todo bien.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El problema es que existe un riesgo enorme en unir tu identidad en el deporte con los resultados. Está bien (y otra vez, hasta es saludable) tener la meta de vencer a A o a B, conquistar C o D, y eso puede, de hecho, impulsarte a evolucionar. Pero ¿quién serás cuando pierdas? Fíjate: aquí no hablo del espíritu deportivo, porque eso tiene que ver con quién eres frente al mundo. ¿Pero frente a ti mismo? Independientemente de la frustración (tema para otra oportunidad, y probablemente con un contenido que se alejaría de lo que crees que sería lo habitual), ¿cómo afectaría eso tu imagen en el deporte y viceversa? Puedes estar en tu mejor forma y en tu mejor día y aun así no ganar. Del otro lado de la mesa hay alguien que es otro universo, y condicionar tu identidad a algo tan influido desde afuera es una ruleta rusa, y una en la que ni siquiera sabes cuántas balas carga el arma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tuve y tengo muchos privilegios en mi trayectoria con este deporte, pero quizás el mayor de ellos fue darme cuenta muy temprano (y por mí mismo, ciertamente más suerte que cualquier otra cosa) de que tendría mínimas posibilidades de lograr cualquier cosa ínfima en él en términos de resultados. Eso no quiere decir que no haya tenido mis pequeñas crisis al respecto, y a veces le quitaron un poco de brillo a la cosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O sea, lo más importante es entender que, en términos de resultados y logros (o de la falta de ellos), nadie &lt;strong&gt;ES&lt;/strong&gt; nada. Solo &lt;strong&gt;ESTÁ&lt;/strong&gt;. No importa cuán grande o pequeño sea, lo que se consiga deja méritos y recuerdos, pero no &lt;strong&gt;DEFINE&lt;/strong&gt; a nadie. A lo largo de muchos años en este deporte, vi personas vencidas por su propio ego o, peor aún, incluso abandonando el deporte, atormentadas por él, por no tener lo que juzgaban un resultado relevante, lo cual en sí mismo ya es una definición traicionera.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="el-peligro-de-los-extremos"&gt;El peligro de los extremos&lt;a href="#el-peligro-de-los-extremos" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Si todo está polarizado, ten por seguro que el pensamiento es el primero de la fila. Claro, no todo es deliberado ni mal intencionado, pero es muy común que la gente vea básicamente dos enfoques en el deporte: profesional y recreación. Sin embargo, mientras nos preocupamos por las etiquetas, pasan muchas cosas entre los dos extremos de esa regla, que es donde estamos la inmensa mayoría de nosotros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eso suele quedar a la vista cuando hay varias personas en un mismo espacio, en un grupo de entrenamiento, por ejemplo. Hay, de hecho, personas que salen de casa solo para &amp;ldquo;jugar&amp;rdquo;, pero no significa que ninguna de ellas tenga interés en aprender algo. Hay otras que llevan la cosa como una especie de &amp;ldquo;rutina de rendimiento&amp;rdquo;, pero tampoco significa que estén buscando una medalla olímpica. Y en este camino hay gente por todas partes en el medio, y en algún momento los intereses potencialmente van a chocar, básicamente por tres aspectos que actúan:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;Los lugares de práctica generalmente tienen una orientación razonablemente definida, pero somos un deporte que no puede darse el lujo de dedicar recursos tan específicos a diversos intereses distintos de forma individual, al fin y al cabo hasta ese espacio probablemente lucha por mantener lo que tiene tal como está;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Los entrenadores, independientemente del esfuerzo que estén dispuestos a emplear, muchas veces (generalmente, incluso) tienen una masa muy heterogénea y la misión de no solo intentar hacer lo mejor para cada uno de esos intereses, sino de no perder a nadie en el camino (y no hace falta decir cuán difícil es);&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;No siempre (difícilmente, para ser honesto) los propios practicantes tienen mucha claridad sobre lo que esperan de su propia práctica.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;h2 id="camino-destino-espejo-y-ventana"&gt;Camino, destino, espejo y ventana&lt;a href="#camino-destino-espejo-y-ventana" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Pues sí, alguien puede intentar enseñarte a sacar, a recibir, a golpear, pero no a descubrir lo que hay dentro de ti y lo que te mueve. Me gustaría decir que sí, pero bueno&amp;hellip; es así de difícil. Por otro lado, hay algo bien simple que te ahorra una vida de frustraciones: ningún destino te hará feliz si no disfrutas el camino. Mucha gente quisiera ser campeón de A, saber hacer B, ser el mejor en Y, pero la verdad es que nada de eso importa si no estás dispuesto a recorrer la senda hasta allá. Por lo tanto, tiene mucho más sentido preguntarte qué te gusta o te gustaría hacer que imaginar qué te gustaría alcanzar. Y una cosa no tiene nada que ver con la otra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La buena noticia es que es mucho más verdadero lidiar con el &amp;ldquo;proceso&amp;rdquo;, que realizamos con frecuencia, que con la &amp;ldquo;meta&amp;rdquo;, que incluso podemos no alcanzar nunca. Siempre vas a tener respuesta &lt;strong&gt;mientras&lt;/strong&gt; lo estés haciendo, y entonces las cosas empiezan a tener más sentido. Durante el hacer / aprender, tendrás frecuentes oportunidades de ponerte frente al espejo y evaluar el sentido que eso tiene para ti, el bien que le hace a tu vida, etc. Si lo único que tiene sentido para ti es lo que ves por la ventana, puedes descubrir que el camino hasta allá no era realmente lo que querías para ti. Y por desgracia, todo eso todavía se amplifica cuando ves en esa ventana videos increíbles de segundos como si fueran lo común y no lo excepcional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es simple, puede llevar un tiempo, pero lo cierto es que si no puedes tener momentos felices en el camino, difícilmente llegarás a lo que determinas como destino. Y sea cual sea, no te hará feliz por mucho tiempo. Y más que eso: todavía con base en lo que viste mirando por la ventana, ¿fuiste tú mismo quien determinó tu camino y tu destino? ¿Hay alguien pensando por ti o, peor aún, solo quieres aquello que viste? Créeme: aunque no haya nada de genial en esto, esa respuesta y lo que hagas con ella pueden cambiar para mucho mejor tu relación con el deporte.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="comprar-un-auto-en-la-carnicería"&gt;Comprar un auto en la carnicería&lt;a href="#comprar-un-auto-en-la-carnicer%c3%ada" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Aunque ahora no logro recordar de quién lo escuché para darle el debido crédito, sabio fue quien dijo una vez que &lt;em&gt;&amp;ldquo;el tenis de mesa es el deporte individual más colectivo que existe&amp;rdquo;&lt;/em&gt;. Y todo eso empieza ya del otro lado de la red. De nada sirve saber exactamente lo que quieres si tu compañero de entrenamiento no está mínimamente dispuesto a ayudar. Pero ojo: aunque que ambos quieran recorrer el mismo camino sea la alineación perfecta y el mejor de los mundos, la casi inevitable falta de eso no es excusa para todas las frustraciones. Es un tema para un simposio, que no va a ocurrir aquí, pero no todo, y probablemente bastante menos de lo que imaginas, es culpa de tu compañero(a).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De todos modos, teniendo eso en cuenta, no tiene sentido buscar algo donde no hay nada que ofrecer. En ya muchos años en esto, vi y viví frustraciones en todas las direcciones. Pero muchas de ellas (incluidos los eventuales conflictos derivados de ellas) podrían evitarse con la simple madurez de entender qué se puede esperar. A veces el club no tiene la orientación que te gustaría, a veces el entrenador, a veces el grupo, a veces la infraestructura, a veces un poco de todo eso, pero al final te corresponde a ti elegir dónde quieres buscar lo que deseas. Y considerando que somos un deporte pequeño (y no hablo solo de Brasil), muy probablemente no encuentres todo lo que buscas en un solo lugar ni con unos mismos compañeros, por eso cabe la flexibilidad y establecer su límite. Pero ojo, es importante: ¿alguna vez te preguntaste cuánto estás ofreciendo &lt;strong&gt;TÚ&lt;/strong&gt; (y el dinero aquí es lo que menos importa) en medio de todo esto?&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="sé-bueno-contigo-mismo"&gt;Sé bueno contigo mismo&lt;a href="#s%c3%a9-bueno-contigo-mismo" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Es increíblemente fácil ser infeliz con lo que supuestamente te hace feliz. Muchas veces, como dije arriba, por aceptar para ti un camino que era de otro, un molde que no encaja con el tuyo. Y muchas veces, el problema está justamente en tratar esto como &amp;ldquo;cabezas de tornillo&amp;rdquo;, es decir, existe un número limitado de formas preestablecidas de ellas, y te corresponde a ti tener la llave correcta para poder manejarlas, o conseguirla, si no la tienes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Puedes divertirte en lo que el resto de la gente cree que es solo un precio a pagar por la diversión. Y está bien. No necesitas competir, si no tienes una motivación real para ello. Y todo bien. Si compites, no necesitas esperar ningún resultado y, en especial, no le debes explicaciones sobre ellos a nadie que no seas tú mismo o quien haya invertido efectivamente en tu camino (úsese con moderación en ambos casos). Y es genial. En suma, (aunque mucha gente parezca querer quitárnoslo casi sistemáticamente) tienes el &lt;strong&gt;DERECHO&lt;/strong&gt; de ser feliz con el tenis de mesa y, si no vives de eso, casi una &lt;strong&gt;OBLIGACIÓN&lt;/strong&gt; contigo mismo. Así que no tengas miedo de elegir tus caminos, ni de crear tu propio camino, si es el caso.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="elige-entre-la-cura-y-la-enfermedad"&gt;Elige entre la cura y la enfermedad&lt;a href="#elige-entre-la-cura-y-la-enfermedad" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;En fin, si no entiendes qué te hace feliz, el tenis de mesa puede ser una fuente más de frustración. Como si hiciera falta una en la era de la ansiedad. Y no significa que algo tan profundo tenga que ser obvio, y de hecho no lo es. Pero omitirte de ese entendimiento puede traer frustraciones que te lleven a tener dimensiones distorsionadas de ti mismo. Entonces, ¿qué tal dedicar un poco de reflexión para dejar las frustraciones solo en el campo del saque que fallaste en el 9-9 o del golpe que le diste a la esquina de la mesa en una pelota media?&lt;/p&gt;
&lt;figure class="bl-frase"&gt;
&lt;p&gt;Elige tus límites y asume las consecuencias. Y nunca olvides los motivos por los cuales el deporte está en tu vida.&lt;/p&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Ahora quiero escucharte:&lt;/strong&gt; ¿alguna vez sentiste que el tenis de mesa te puso más peso que apoyo sobre los hombros? Comparte tu experiencia en los comentarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Crédito de la imagen de portada: ittfeducation.com&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;</description></item><item><title>No necesitas la goma de tu ídolo (y Clóvis de Barros explica por qué)</title><link>https://blog.360tt.com.br/es/2025/11/25/no-necesitas-la-goma-de-tu-idolo/</link><pubDate>Tue, 25 Nov 2025 01:20:00 -0300</pubDate><guid>https://blog.360tt.com.br/es/2025/11/25/no-necesitas-la-goma-de-tu-idolo/</guid><description>
&lt;p&gt;Soy un gran fan del profesor Clóvis de Barros Filho. Hace poco, viendo un video suyo sobre valores y decisiones, mi cabeza explotó y se fue directo al tenis de mesa. La filosofía es de él, pero la analogía de aquí es mía, y explica exactamente por qué sufres tanto a la hora de elegir material.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Elegir equipo es angustiante. Entras a nuestra tienda y ves gomas de R$ 80,00 y gomas de R$ 800,00. La tendencia natural es pensar: &amp;ldquo;Si la de R$ 800,00 es la que usa Hugo Calderano, debe ser la mejor. Si quiero ser bueno, la necesito&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El problema es que, al pensar así, caes en un error clásico de &amp;ldquo;contexto&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="el-gabarito-equivocado"&gt;El &amp;ldquo;gabarito&amp;rdquo; equivocado&lt;a href="#el-gabarito-equivocado" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;El profesor Clóvis explica que, para darle valor a algo (la nota de un examen, un jugador de fútbol), necesitamos comparar eso con una referencia, un &amp;ldquo;gabarito&amp;rdquo; ideal. Si decimos que Neymar es un crack, es porque lo comparamos con la idea de un jugador perfecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El problema del jugador aficionado de tenis de mesa es que generalmente usa el &lt;strong&gt;gabarito equivocado&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miras a Hugo Calderano o a Ma Long como tu referencia de &amp;ldquo;nota 10&amp;rdquo;. Automáticamente, concluyes que el equipo &amp;ldquo;nota 10&amp;rdquo; es el que ellos usan.&lt;/p&gt;
&lt;div class="bl-alert bl-alert--note" role="note"&gt;
&lt;p class="bl-alert-title"&gt;&lt;svg height=18 aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" fill="none" viewBox="0 0 24 24" stroke-width="2" stroke="currentColor" aria-hidden="true"&gt;&lt;path stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" d="M13 16h-1v-4h-1m1-4h.01M21 12a9 9 0 11-18 0 9 9 0 0118 0z"/&gt;&lt;/svg&gt;&lt;span&gt;Nota&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando digo &amp;ldquo;la goma de Calderano&amp;rdquo;, tómalo como una metáfora de cualquier equipo de élite usado por tus ídolos. El punto aquí no es la marca, es el concepto de usar material profesional sin tener la &amp;ldquo;mano&amp;rdquo; profesional.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Compras la goma más rápida y cara del mercado creyendo que estás haciendo la mejor elección posible (&amp;ldquo;el pastel de chocolate&amp;rdquo;, como dice Clóvis), pero te olvidas de mirar dónde vas a comer ese pastel.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="ejército-vs-asilo-dónde-juegas"&gt;Ejército vs. asilo: ¿dónde juegas?&lt;a href="#ej%c3%a9rcito-vs-asilo-d%c3%b3nde-juegas" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Aquí entra la parte genial del razonamiento que adapté para nosotros. Clóvis compara dos lugares con valores opuestos: el ejército y el asilo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el ejército, el valor supremo es la &lt;strong&gt;disciplina&lt;/strong&gt;. Si la corneta suena a las 5 de la mañana, lo correcto es levantarse. En cambio, en el asilo, el valor supremo es el &lt;strong&gt;reposo&lt;/strong&gt;. Si la corneta suena a las 5 de la mañana, nadie la oye, y está bien. La buena vida allí es la vida tranquila.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(Antes de seguir, un aviso: cuando digo &amp;ldquo;asilo&amp;rdquo;, no es una referencia a la tercera edad, sino al concepto del lugar donde el valor supremo es el reposo y la tranquilidad, en oposición a la rigidez militar).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora, llévalo a la mesa:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;El contexto del ídolo (el ejército):&lt;/strong&gt; entrena 8 horas al día, tiene un físico de élite y una técnica perfecta. El valor ahí es &lt;strong&gt;velocidad máxima y precisión quirúrgica&lt;/strong&gt;. Su goma cobra ese precio: exige una disciplina técnica absoluta. Si atrasas el movimiento unos milisegundos, la pelota se va a la pared.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Tu contexto (el asilo/club):&lt;/strong&gt; juegas dos o tres veces por semana, quieres evolucionar y divertirte. El valor supremo aquí no es la velocidad suicida; es el &lt;strong&gt;control, la regularidad y el perdón&lt;/strong&gt;.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;p&gt;Usar la &amp;ldquo;goma del ídolo&amp;rdquo; en tu nivel actual es como despertarte a las 5 de la mañana tocando la corneta dentro de un asilo. Tienes la actitud &amp;ldquo;correcta&amp;rdquo; (equipo de punta), pero en el lugar equivocado (nivel técnico y físico incompatible). El resultado es caos: pelota en la red, pelota disparada contra la pared y frustración.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="la-solución-realista"&gt;La solución realista&lt;a href="#la-soluci%c3%b3n-realista" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;El tenis de mesa, igual que la vida, no tiene un solo gabarito. Para nuestro contexto de aprendizaje y evolución, la &amp;ldquo;nota 10&amp;rdquo; no es la Tenergy ni la Dignics. Es la goma que conversa con tu técnica actual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como distribuidor oficial de DHS en Brasil, uso como ejemplo la &lt;strong&gt;PF4-50&lt;/strong&gt;. Existen muchísimas otras gomas en el mercado que encajarían en esta analogía, pero cito esta porque veo a muchos jugadores ignorarla por prejuicio, muchas veces &lt;strong&gt;solo porque es barata&lt;/strong&gt;, pensando que, por costar poco, es una goma lenta, mala o &amp;ldquo;muerta&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eso no es verdad. Siendo muy realista: una goma como la PF4-50 te sostiene tranquilamente hasta el nivel &lt;strong&gt;Absoluto B&lt;/strong&gt; en Brasil, quizás más&amp;hellip;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Une lo mejor de los dos mundos: tiene el &lt;em&gt;tacky&lt;/em&gt; (pegajoso) para generar mucho efecto en el saque y en el drive, pero cuenta con la esponja #50, que es elástica y blanda, lo que la clasifica como goma híbrida. Entrega velocidad cuando atacas, pero ofrece el control que la goma profesional te niega.&lt;/p&gt;
&lt;a class="bl-product" href="https://www.360tt.com.br/borracha-pf4-50-dhs/" target="_blank" rel="noopener"&gt;&lt;span class="bl-product-photo"&gt;&lt;img src="https://blog.360tt.com.br/produtos/pf4-50_hu_d9b93ae4ae2a55a6.webp" width="480" height="480" alt="" loading="lazy"&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span class="bl-product-body"&gt;
&lt;strong&gt;DHS PF4-50&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;Goma híbrida con top sheet tacky y esponja #50 elástica y blanda: efecto en el saque y en el drive, con control.&lt;/span&gt;
&lt;em&gt;Visitar la tienda →&lt;/em&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;/a&gt;
&lt;p&gt;Para un aficionado, esta goma tiene más valor práctico que una goma de R$ 500,00, porque te da la confianza necesaria para hacer lo más importante: &lt;strong&gt;ganar el punto&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="la-ilusión-de-la-magia"&gt;La ilusión de la &amp;ldquo;magia&amp;rdquo;&lt;a href="#la-ilusi%c3%b3n-de-la-magia" class="subheading-anchor" aria-label="Enlace permanente a esta sección"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p&gt;Para cerrar, vuelvo a Clóvis. Él se burla de esos libros de autoayuda que prometen &amp;ldquo;50 consejos para ser feliz para siempre&amp;rdquo;. Es obvio que eso no existe, pero nosotros compramos la ilusión.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el tenis de mesa, comprar la goma más cara de la vitrina creyendo que va a arreglar tu drive y ganar el partido es exactamente la misma ilusión. Es intentar comprar el éxito sin pasar por el proceso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como dice el profesor al despedirse: &lt;em&gt;&amp;ldquo;te estamos devolviendo la tarea de tomar las riendas de tu propia vida&amp;rdquo;&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Toma las riendas de tu evolución. Deja de intentar &amp;ldquo;comprar&amp;rdquo; el juego de Calderano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Tenha Brio!&lt;/strong&gt; (Algo como: &amp;ldquo;¡Ten ánimo!&amp;rdquo; ¿Captaste la referencia?)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Elige un equipo coherente con tu nivel, entrena de verdad y evoluciona dentro de tu realidad. Cuando estés &amp;ldquo;en el ejército&amp;rdquo; (nivel avanzado), ahí sí, cambiamos la munición.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Ahora quiero escucharte:&lt;/strong&gt; ¿qué goma usas hoy? ¿Conversa con tu técnica actual o es la de tu ídolo? Cuéntanos aquí en los comentarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Referencia: video &amp;ldquo;As Decisões Dependem Dos Valores | Clóvis de Barros&amp;rdquo; (&lt;a href="https://youtu.be/Pi3u_rI54Ik"target="_blank" rel="noopener"&gt;míralo aquí&lt;/a&gt;).&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>