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Materiales · Opinión

No necesitas la goma de tu ídolo (y Clóvis de Barros explica por qué)

¿Sin tiempo ahora? para el TL;DR
No necesitas la goma de tu ídolo (y Clóvis de Barros explica por qué)
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Soy un gran fan del profesor Clóvis de Barros Filho. Hace poco, viendo un video suyo sobre valores y decisiones, mi cabeza explotó y se fue directo al tenis de mesa. La filosofía es de él, pero la analogía de aquí es mía, y explica exactamente por qué sufres tanto a la hora de elegir material.

Elegir equipo es angustiante. Entras a nuestra tienda y ves gomas de R$ 80,00 y gomas de R$ 800,00. La tendencia natural es pensar: “Si la de R$ 800,00 es la que usa Hugo Calderano, debe ser la mejor. Si quiero ser bueno, la necesito”.

El problema es que, al pensar así, caes en un error clásico de “contexto”.

El “gabarito” equivocado

El profesor Clóvis explica que, para darle valor a algo (la nota de un examen, un jugador de fútbol), necesitamos comparar eso con una referencia, un “gabarito” ideal. Si decimos que Neymar es un crack, es porque lo comparamos con la idea de un jugador perfecto.

El problema del jugador aficionado de tenis de mesa es que generalmente usa el gabarito equivocado.

Miras a Hugo Calderano o a Ma Long como tu referencia de “nota 10”. Automáticamente, concluyes que el equipo “nota 10” es el que ellos usan.

Nota

Cuando digo “la goma de Calderano”, tómalo como una metáfora de cualquier equipo de élite usado por tus ídolos. El punto aquí no es la marca, es el concepto de usar material profesional sin tener la “mano” profesional.

Compras la goma más rápida y cara del mercado creyendo que estás haciendo la mejor elección posible (“el pastel de chocolate”, como dice Clóvis), pero te olvidas de mirar dónde vas a comer ese pastel.

Ejército vs. asilo: ¿dónde juegas?

Aquí entra la parte genial del razonamiento que adapté para nosotros. Clóvis compara dos lugares con valores opuestos: el ejército y el asilo.

En el ejército, el valor supremo es la disciplina. Si la corneta suena a las 5 de la mañana, lo correcto es levantarse. En cambio, en el asilo, el valor supremo es el reposo. Si la corneta suena a las 5 de la mañana, nadie la oye, y está bien. La buena vida allí es la vida tranquila.

(Antes de seguir, un aviso: cuando digo “asilo”, no es una referencia a la tercera edad, sino al concepto del lugar donde el valor supremo es el reposo y la tranquilidad, en oposición a la rigidez militar).

Ahora, llévalo a la mesa:

  • El contexto del ídolo (el ejército): entrena 8 horas al día, tiene un físico de élite y una técnica perfecta. El valor ahí es velocidad máxima y precisión quirúrgica. Su goma cobra ese precio: exige una disciplina técnica absoluta. Si atrasas el movimiento unos milisegundos, la pelota se va a la pared.
  • Tu contexto (el asilo/club): juegas dos o tres veces por semana, quieres evolucionar y divertirte. El valor supremo aquí no es la velocidad suicida; es el control, la regularidad y el perdón.

Usar la “goma del ídolo” en tu nivel actual es como despertarte a las 5 de la mañana tocando la corneta dentro de un asilo. Tienes la actitud “correcta” (equipo de punta), pero en el lugar equivocado (nivel técnico y físico incompatible). El resultado es caos: pelota en la red, pelota disparada contra la pared y frustración.

La solución realista

El tenis de mesa, igual que la vida, no tiene un solo gabarito. Para nuestro contexto de aprendizaje y evolución, la “nota 10” no es la Tenergy ni la Dignics. Es la goma que conversa con tu técnica actual.

Como distribuidor oficial de DHS en Brasil, uso como ejemplo la PF4-50. Existen muchísimas otras gomas en el mercado que encajarían en esta analogía, pero cito esta porque veo a muchos jugadores ignorarla por prejuicio, muchas veces solo porque es barata, pensando que, por costar poco, es una goma lenta, mala o “muerta”.

Eso no es verdad. Siendo muy realista: una goma como la PF4-50 te sostiene tranquilamente hasta el nivel Absoluto B en Brasil, quizás más…

Une lo mejor de los dos mundos: tiene el tacky (pegajoso) para generar mucho efecto en el saque y en el drive, pero cuenta con la esponja #50, que es elástica y blanda, lo que la clasifica como goma híbrida. Entrega velocidad cuando atacas, pero ofrece el control que la goma profesional te niega.

DHS PF4-50Goma híbrida con top sheet tacky y esponja #50 elástica y blanda: efecto en el saque y en el drive, con control. Visitar la tienda →

Para un aficionado, esta goma tiene más valor práctico que una goma de R$ 500,00, porque te da la confianza necesaria para hacer lo más importante: ganar el punto.

La ilusión de la “magia”

Para cerrar, vuelvo a Clóvis. Él se burla de esos libros de autoayuda que prometen “50 consejos para ser feliz para siempre”. Es obvio que eso no existe, pero nosotros compramos la ilusión.

En el tenis de mesa, comprar la goma más cara de la vitrina creyendo que va a arreglar tu drive y ganar el partido es exactamente la misma ilusión. Es intentar comprar el éxito sin pasar por el proceso.

Como dice el profesor al despedirse: “te estamos devolviendo la tarea de tomar las riendas de tu propia vida”.

Toma las riendas de tu evolución. Deja de intentar “comprar” el juego de Calderano.

Tenha Brio! (Algo como: “¡Ten ánimo!” ¿Captaste la referencia?)

Elige un equipo coherente con tu nivel, entrena de verdad y evoluciona dentro de tu realidad. Cuando estés “en el ejército” (nivel avanzado), ahí sí, cambiamos la munición.

Ahora quiero escucharte: ¿qué goma usas hoy? ¿Conversa con tu técnica actual o es la de tu ídolo? Cuéntanos aquí en los comentarios.

Referencia: video “As Decisões Dependem Dos Valores | Clóvis de Barros” (míralo aquí).

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